Prestarle dinero a un hermano, un hijo o un primo parece un trámite sencillo entre personas que se conocen. El problema aparece meses después, cuando el plazo pasó, no hay nada por escrito y cada quien recuerda el acuerdo de forma distinta. Formalizar un crédito entre familiares no rompe la confianza, la protege, y también te cubre frente al SAT si el monto es alto.
Respuesta rápida: ponlo por escrito como un contrato de mutuo, con monto, plazo y forma de pago claros, y entrega el dinero por transferencia, no en efectivo. Si en el año recibes préstamos, donativos o premios que en conjunto superen $600,000 MXN, decláralo en tu declaración anual ante el SAT, aunque venga de un familiar.
Qué es un crédito entre familiares y por qué necesita contrato
Para efectos legales, prestarle dinero a un familiar es un contrato de mutuo: un acuerdo donde una persona entrega una cantidad de dinero y la otra se compromete a devolver esa misma cantidad. Así lo regula el Código Civil Federal en su artículo 2384. No importa que sea tu papá, tu hermana o tu compadre: en cuanto hay una promesa de devolución, ya existe un mutuo, aunque nunca lo hayan puesto por escrito.
Un ejemplo común: tu hermano te pide $80,000 pesos para cubrir un enganche y promete devolvértelos en 12 meses. Aunque lo acuerden con un apretón de manos, ya existe una obligación legal de devolución. Lo único que falta es dejar constancia de los términos, para que ninguno de los dos dependa de lo que recuerde meses después.
Puntos clave del mutuo entre particulares:
- Puede pactarse de palabra, pero un mutuo verbal es casi imposible de probar si hay un conflicto después.
- Puede llevar intereses o no. El interés legal en México es del 9% anual, aunque las partes pueden acordar uno distinto.
- Aplica igual si el dinero se entrega en efectivo o por transferencia bancaria, aunque cada forma de entrega trae riesgos distintos.
Qué puede salir mal si no lo formalizas
Un préstamo familiar sin documento no solo pone en riesgo la relación. También te expone frente a la autoridad fiscal si el monto crece.
- Conflicto sin respaldo: sin contrato, cada quien recuerda el monto, el plazo o si había intereses de manera distinta, y sin prueba escrita es difícil resolver el desacuerdo, incluso ante un juez.
- Revisión por depósitos en efectivo: las instituciones bancarias tienen la obligación de avisar al SAT cuando alguien deposita en efectivo más de $15,000 pesos en un mismo mes, y un depósito sin explicación puede generar un requerimiento.
- Discrepancia fiscal: conforme al artículo 90 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, si en un año recibes préstamos, donativos o premios que en conjunto superen $600,000 pesos y no lo informas, el SAT puede tratar ese dinero como ingreso acumulable no declarado, con ISR, actualizaciones y recargos.
- Multas independientes: además del impuesto, la falta de esta información puede generar sanciones que van de $1,400 a $34,730 pesos, según el monto omitido.
Cómo formalizar el préstamo paso a paso
Formalizar no significa desconfiar del familiar. Significa dejar el acuerdo claro para que ninguno de los dos dependa de la memoria del otro.
- Redacta un contrato de mutuo por escrito, aunque sea sencillo: nombres completos de ambas partes, monto exacto, fecha de entrega, plazo de devolución, forma de pago (una sola exhibición o en abonos) y si habrá intereses o no.
- Fírmalo con dos testigos como mínimo, para darle mayor peso si algún día hay que probarlo.
- Si el monto es considerable, protocolizarlo ante notario no es obligatorio, pero le da mayor fuerza legal al documento frente a un tercero o una autoridad.
- Entrega el dinero por transferencia bancaria y no en efectivo, para dejar un rastro con fecha y monto exactos, e indica en el concepto que se trata de un préstamo.
- Guarda evidencia de cada pago que el mutuario haga de vuelta, aunque sea en abonos pequeños, para sostener el registro completo del préstamo.
- Si el total de préstamos, donativos o premios que recibes en el año supera $600,000 pesos, inclúyelo en tu declaración anual, aunque el préstamo en sí no genere impuesto.
Qué hacer en la práctica si surge un conflicto
- Habla directamente con el familiar antes de cualquier otro paso. Condusef protege a los usuarios frente a instituciones financieras, no aplica a préstamos entre particulares.
- Si existe un contrato firmado, ese documento es la base para exigir el pago por la vía civil ante un juez, o para negociar un nuevo plazo con testigos presentes.
- Si no hay contrato, un abogado puede ayudarte a armar el caso con otras pruebas (transferencias, mensajes, testigos), aunque el proceso resulta más difícil sin un documento firmado.
- Si el monto es alto o el préstamo involucra a varios familiares, por ejemplo dentro de una herencia, conviene acudir a un notario o abogado antes de que el desacuerdo escale.
- Evita mezclar el cobro de la deuda con otros temas familiares pendientes (herencias, gastos compartidos, favores previos): cada asunto se resuelve mejor por separado, con su propio respaldo.
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Preguntas frecuentes
¿Necesito notario para prestarle dinero a un familiar? No es obligatorio. Un contrato firmado con testigos ya tiene validez, pero protocolizarlo ante notario ayuda si el monto es alto.
¿El SAT me puede cobrar impuestos por un préstamo familiar? No por el préstamo en sí, ya que se trata de dinero que se devuelve. El problema aparece si no lo declaras y la autoridad lo trata como ingreso no justificado.
¿Puedo cobrarle intereses a un familiar? Sí. El interés legal en México es del 9% anual, y las partes pueden pactar uno distinto siempre que no resulte desproporcionado.